
Las hogueras, los bailes y los baños en la playa son algunas de las características de la noche más mágica del año. La celebración de San Juan se relaciona con el inicio del verano, si bien éste empieza exactamente el 21 de junio, coincidiendo con el solsticio de verano.
Y aunque tradicionalmente esta celebración de origen pagano tenía lugar la noche del solsticio de verano, tras la llegada del cristianismo la fecha de celebración se desplazó al día 23 de junio, con motivo del nacimiento de San Juan Bautista.
Cómo se celebra la noche de San Juan en España
Pese a que San Juan se relaciona con el fuego, en muchos pueblos de tradición celta esta celebración también se relaciona con el agua y los bailes. Los rituales y las energías mágicas son la base en el festejo de esta noche tan especial.

En Cataluña y en la Comunidad Valenciana se apuesta por el fuego y los espectáculos pirotécnicos. Así pues, en Alicante cada año arden más de 200 monumentos elaborados especialmente para la noche de la cremá. En Cataluña se lanzan miles de cohetes, petardos y bengalas durante la víspera de San Juan, y se degusta la tradicional coca de San Juan.
Por otro lado, según la tradición vasca, la noche de San Juan es la noche de los genios. Por este motivo, dejar una cajita abierta en algunos montes puede atrapar esos fantasmas, que al día siguiente ofrecerán sus servicios mágicos al propietario de la caja. También en Euskadi hay costumbre de lavarse en el río y pasear descalzo o desnudo entre los trigales con rocío.

En Galicia, las plantas cobran especial importancia en esta noche de rituales. Por ello, se recogen plantas aromáticas (hinojo, romero o hierba luisa, entre otras) para dejarlas en agua durante toda la noche y lavarse con ellas al día siguiente. También hay quienes tratan de adivinar el futuro mediante dibujos y manchas de tinta.
En Zafra, Extremadura, se recrean las costumbres y las calles de la época medieval. Obras de teatro, conciertos y hasta un ajedrez viviente son sus símbolos más característicos.

Más riesgo corren en el pueblo de San Pedro Manrique (Castilla y León), donde los más valientes, los pasadores, caminan descalzos y mirando al oeste sobre una alfombra roja de brasas encendidas como ritual purificador.
En las Islas Baleares, destaca la tradición de Menorca, con sus impresionantes jaleos en los que los jinetes demuestran sus habilidades ecuestres haciendo saltar sus caballos entre una multitud que se abalanza para que los nobles caballos se levanten al ritmo de la música popular.

Y tú, ¿ya sabes cómo celebrarás la noche más festiva del año?


